Esta noche al bajar las escaleras, evitaré escuchar las voces de mi pasado que aceleran mi presente. Ignoraré sus murmullos, que despues de todo no son más que eso. Dejaré de poner atención, intentando descifrar lo que con sus palabras vanas me intentan decir.
Al entrar en la oscuridad, los espectros luminosos que acechan a cualquier movimiento se desvanecerán poco a poco despues de unos cuantos parpadeos, dejándome sola para siempre. Los puntos de colores llamativos empezarán a ser por fin de color negro profundo, y dejaré de fingir que me gusta no ver colores uniformes.
En el último escalón evitaré cerrar los ojos para no ver el altar que alguien construyó a un falso profeta, a un invento de la mente de otro más. Miraré a los ojos a la estatuilla y verá que ya no me atemoriza más.
Abriré la puerta sin prender la luz, sin escuchar las cuestiones de que estoy haciendo, sin empezar una discusión que terminará como todas las demás.
Entraré a una dimension paralela donde no temo a las voces, rehuyo a las luces o me muestro sumisa ante la falsa autoridad. Donde el negro es negro, el blanco blanco y nada más.
-Esto no es más que un vago parecido a mí realidad
No hay comentarios:
Publicar un comentario