De vez en cuando, cuando no hay nada que hacer, me gusta pintar mi rostro... crear mascaras para mi misma... pensar que así es mi rostro y que no va a cambiar. Que seré la misma que era al acostarme y lo seré al despertar.
Me gusta dibujar una sonrisa en mi rostro y saber que no desaparecerá... que lo unico que necesito para volver a verla es tomar maquillaje y ya, que en ese momento nada me importa y no soy más que eso... por que a fin de cuentas es lo que soy... una máscara
